Boca hizo historia en el Maracaná y jugará la final Conexion Ciudad, 21 octubre, 202621 octubre, 2026 Con goles de Lautaro Di Lollo, Miguel Merentiel y Leandro Paredes, el Xeneize venció 3-1 a Vasco da Gama y selló su clasificación a la final de la Copa Sudamericana. El capitán, que regresó a pesar de sufrir un desgarro hace apenas 11 días, marcó el tanto decisivo en una noche inolvidable para los hinchas de Boca. Boca Juniors vivió una de esas noches que quedan grabadas en la memoria de sus hinchas. En un Maracaná convertido en una caldera, el equipo argentino derrotó 3-1 a Vasco da Gama y consiguió el pasaje a la final de la Copa Sudamericana. Con personalidad, contundencia y un desenlace cargado de emoción, el Xeneize se impuso en territorio brasileño y transformó un escenario históricamente complicado en el marco de una clasificación memorable. Los goles de Lautaro Di Lollo, Miguel Merentiel y Leandro Paredes le dieron forma a una victoria que tuvo momentos de dominio, sufrimiento y una definición a la altura de las grandes noches internacionales. El conjunto brasileño también encontró su momento en el partido, pero el capitán de Boca apareció cuando más lo necesitaba su equipo para inclinar definitivamente la balanza. La historia comenzó prácticamente desde el vestuario. A los tres minutos, Di Lollo conectó un cabezazo y abrió el marcador, un golpe temprano que permitió a Boca emparejar la serie y recuperar confianza. El gol modificó el desarrollo del encuentro y obligó a Vasco a reorganizarse ante un rival que no estaba dispuesto a conformarse con llevar la definición a los penales. El equipo argentino aprovechó los espacios y buscó ampliar la ventaja. A los 34 minutos llegó el segundo tanto, después de una contra que tuvo a Sebastián Villa como protagonista en el inicio de la jugada. La acción terminó con Merentiel mano a mano frente al arquero Leo Jardim. El delantero uruguayo resolvió con precisión y desató el festejo visitante. Con el 2-0, Boca se fue al descanso con una ventaja que lo acercaba a la clasificación. Sin embargo, todavía quedaba mucho por jugar y el conjunto brasileño tenía argumentos para intentar cambiar el rumbo. Vasco reaccionó y puso en aprietos al Xeneize En el segundo tiempo, el desarrollo cambió. Vasco da Gama adelantó sus líneas, tomó la iniciativa y comenzó a manejar la pelota ante un Boca que retrocedió demasiado y perdió parte del control que había mostrado durante la primera mitad. La presión del equipo local encontró su recompensa a los 20 minutos del complemento. José Luis Rodríguez sacó un remate que terminó en el fondo del arco y estableció el 2-1. Con ese resultado, la serie volvía a quedar igualada y el partido se encaminaba hacia una definición por penales. El gol brasileño generó preocupación en el banco argentino y entre los hinchas, que veían cómo la ventaja construida durante el primer tiempo comenzaba a desvanecerse. Boca necesitaba recuperar la iniciativa y encontrar una respuesta antes de que el encuentro entrara en su tramo final. Fue entonces cuando apareció el nombre que terminaría ocupando el centro de todas las miradas. Paredes, el capitán que desafió al dolor Leandro Paredes ingresó durante el complemento pese a la lesión muscular que había sufrido apenas 11 días antes, en el partido frente a Instituto. Su presencia ya representaba una apuesta importante, pero el mediocampista terminó convirtiéndose en el héroe de la clasificación. Cuando Boca más necesitaba una acción decisiva, la pelota le quedó en la puerta del área. Sin una marca que lo presionara de inmediato, el capitán sacó un remate que sorprendió al arquero y terminó dentro del arco. El 3-1 desató la celebración de los jugadores y de los hinchas xeneizes, que encontraron en esa conquista la respuesta que esperaban. El gol de Paredes tuvo un valor especial por el contexto en el que llegó: el futbolista regresaba antes de lo esperado tras el desgarro sufrido ante Instituto y asumió la responsabilidad en un momento determinante. Su intervención terminó de inclinar el partido y aseguró la clasificación de Boca a la final. El desenlace también volvió a poner en primer plano el peso de los referentes en los encuentros decisivos. En una noche en la que Di Lollo abrió el camino y Merentiel amplió la diferencia, Paredes apareció para cerrar una victoria que el equipo necesitaba sostener hasta el final. Una victoria con historia en el Maracaná El triunfo adquirió una dimensión especial por el escenario. El Maracaná es uno de los estadios más emblemáticos del fútbol mundial y un lugar que históricamente presentó dificultades para los equipos visitantes de Sudamérica. Para Boca, además, tenía antecedentes que mezclaban recuerdos de grandes partidos con derrotas dolorosas. La primera presentación del Xeneize en ese estadio se produjo el 15 de noviembre de 1951, en un amistoso frente a Flamengo que terminó 2-2. José Borrello y Jorge Dulio Benítez marcaron los goles del conjunto argentino. Aquella gira incluyó también un empate frente a Palmeiras y una derrota por 3-1 ante Vasco da Gama. En 1963, Boca volvió al Maracaná para disputar la ida de la final de la Copa Libertadores frente al Santos. El equipo brasileño ganó 3-2, con goles de Coutinho y Lima, mientras que José Sanfilippo convirtió los dos tantos argentinos. Boca tampoco pudo imponerse en la revancha en La Bombonera y se quedó sin el título. Uno de los antecedentes más favorables había llegado en 1998, cuando el equipo dirigido por Carlos Bianchi derrotó 2-0 a Flamengo por la Copa Mercosur. Los goles de Emiliano Rey y Aníbal Matellán le dieron aquella victoria al conjunto argentino, que también utilizó una camiseta blanca, como en esta nueva presentación. El resultado frente a Vasco vuelve a colocar al club de La Ribera en el centro de la escena internacional y suma un capítulo destacado a su historia en Brasil. El objetivo ahora es la Copa La clasificación representa mucho más que una victoria fuera de casa. Boca superó una prueba exigente, soportó la reacción de su rival y encontró en su capitán la respuesta que necesitaba para evitar los penales. Con la final de la Copa Sudamericana como próximo gran objetivo, el Xeneize buscará transformar esta noche de desahogo en el impulso definitivo para ir por el título. La actuación de Di Lollo, la eficacia de Merentiel y el regreso decisivo de Paredes quedarán entre las imágenes más fuertes de una clasificación que tuvo todos los ingredientes de una jornada inolvidable. Boca ganó en el Maracaná, resistió cuando el partido se complicó y se metió en la final. En una noche de tensión y emociones, el equipo argentino encontró la manera de imponerse y alimentó la ilusión de sus hinchas de volver a levantar un trofeo internacional. Notícias