Crece el conflicto en La Boca por el futuro de la Vuelta de Rocha Conexion Ciudad, 29 junio, 202629 junio, 2026 Vecinos y artesanos rechazan cambios en la ribera y alertan por el impacto sobre el espacio público y el patrimonio cultural La reconfiguración del espacio público en uno de los sectores más emblemáticos del barrio de La Boca volvió a generar controversia entre vecinos, artesanos y organizaciones sociales. El debate se centra en la ribera ubicada entre el Puente Transbordador, la avenida Pedro de Mendoza y la calle Rocha, frente a Caminito, donde distintas decisiones administrativas impulsadas por organismos nacionales y por el Gobierno de la Ciudad despertaron preocupación por el futuro del tradicional paseo y la continuidad laboral de más de un centenar de feriantes. El área, que integra el entorno de la Vuelta de Rocha, constituye uno de los principales atractivos turísticos de Buenos Aires por su valor histórico, cultural y paisajístico. Allí confluyen diariamente miles de visitantes que recorren Caminito, el Museo Benito Quinquela Martín y el histórico Puente Transbordador, además de disfrutar de una de las vistas más características sobre el Riachuelo y su desembocadura hacia el Río de la Plata. Sin embargo, en los últimos meses la zona quedó en el centro de una disputa luego de la relocalización de la histórica Feria Artesanal Vuelta de Rocha y de la autorización otorgada por la Administración General de Puertos para la instalación de estructuras comerciales sobre un sector de la ribera. Desde distintas organizaciones barriales sostienen que ambas medidas podrían modificar la fisonomía del lugar y afectar tanto la circulación peatonal como la visual abierta hacia el río. También advierten que el proyecto pondría en riesgo la actividad de alrededor de cien familias que dependen de la feria artesanal como principal fuente de ingresos. El conflicto comenzó a profundizarse en septiembre de 2024, cuando los puestos de la feria fueron retirados de su ubicación histórica y trasladados inicialmente a otro espacio del barrio. Posteriormente fueron reubicados sobre la ribera, una decisión que continúa siendo cuestionada por los trabajadores, quienes reclaman regresar al sitio donde desarrollaron su actividad durante décadas. Los artesanos aseguran que el cambio fue dispuesto sin consenso previo y que la nueva ubicación afecta tanto la visibilidad de los puestos como la circulación de visitantes. Además, remarcan que continúan esperando una resolución judicial sobre el amparo presentado para solicitar la restitución del espacio original. Paralelamente, surgió una nueva controversia a partir de una disposición de la Administración General de Puertos mediante la cual se otorgó un permiso de ocupación sobre una superficie de 315,18 metros cuadrados a la Asociación Mutual de Feriantes y Puesteros “22 de Enero”. Según referentes vecinales, esa autorización contempla la instalación de módulos comerciales en un sector de la ribera. De acuerdo con representantes de organizaciones del barrio, algunas de las estructuras comenzaron a colocarse semanas atrás, aunque posteriormente fueron retiradas tras los reclamos presentados por vecinos. No obstante, sostienen que existe la posibilidad de que vuelvan a instalarse en los próximos meses. Antolín Magallanes, referente de Nuevo Encuentro en la Ciudad de Buenos Aires y exdirector general de Gestión Política y Social de ACUMAR, manifestó que la preocupación principal radica en el impacto que tendría la ocupación del espacio sobre uno de los paisajes más representativos de La Boca. A su criterio, cualquier intervención debería contemplar el valor patrimonial, turístico y cultural del lugar, además de garantizar una adecuada integración de la feria artesanal. En la misma línea se expresó Natalia Quinto, integrante de la agrupación La Boca Resiste y Propone, quien señaló que vecinos y organizaciones solicitaron al juez interviniente una pronta definición sobre el expediente presentado por los artesanos. Asimismo, indicó que también se realizaron presentaciones ante la Dirección Nacional de Puertos para que se revise la autorización otorgada sobre ese sector de la ribera. Por su parte, Sebastián Arrache, delegado de la Feria Artesanal Vuelta de Rocha, sostuvo que existe un amplio consenso entre los habitantes del barrio respecto de preservar la vista abierta hacia el río y recuperar el equilibrio entre el uso turístico y el desarrollo de las actividades culturales que históricamente identificaron al lugar. Mientras tanto, la discusión continúa abierta. Los vecinos sostienen que cualquier proyecto urbano debe priorizar el acceso al espacio público, proteger el patrimonio histórico y contemplar la permanencia de la feria en condiciones que no afecten ni el paisaje ni el trabajo de quienes desarrollan allí su actividad desde hace años. El futuro de la Vuelta de Rocha dependerá ahora de las decisiones administrativas y judiciales pendientes. En tanto, artesanos, organizaciones barriales y residentes mantienen su reclamo para que se preserve uno de los espacios más representativos de La Boca, procurando compatibilizar la actividad turística con la protección del patrimonio cultural y el derecho al trabajo de quienes forman parte de la identidad histórica del barrio. Notícias