Barracas: rescataron un guacamayo que vivía en cautiverio Conexion Ciudad, 21 agosto, 2026 Un guacamayo azul y amarillo que permanecía en condiciones inadecuadas dentro de una vivienda del barrio de Barracas fue rescatado durante un allanamiento ordenado por la Justicia porteña. El operativo se concretó a partir de una investigación iniciada luego de que un agente de la Policía de la Ciudad advirtiera la presencia del ave y detectara comportamientos que podían ser compatibles con una situación prolongada de cautiverio. La intervención estuvo a cargo de la Unidad Fiscal especializada en Materia Ambiental (UFEMA) del Ministerio Público Fiscal de la Ciudad de Buenos Aires, dirigida por el fiscal Blas Matías Michienzi. Tras reunir distintos elementos de prueba sobre las condiciones en las que se encontraba el animal, la fiscalía solicitó una orden de allanamiento que fue autorizada por Eduardo Riggi, titular del Juzgado Penal, Contravencional y de Faltas N° 19. El caso comenzó de manera casi fortuita, durante una recorrida preventiva. Un efectivo de la Policía de la Ciudad observó en el frente de una propiedad de Barracas un ave de gran porte que presentaba un comportamiento llamativo. El guacamayo se mostraba inquieto y realizaba movimientos repetitivos y de balanceo, conductas que llamaron la atención del agente y que podían estar relacionadas con las condiciones de encierro a las que estaba sometido. A partir de esa observación se puso en marcha una investigación. El Cuerpo de Investigaciones Judiciales (CIJ) del Ministerio Público Fiscal porteño realizó distintas tareas de campo destinadas a determinar el origen y las condiciones de permanencia del animal. Durante ese trabajo se logró identificar la vivienda y obtener registros audiovisuales que permitieron documentar las características del lugar donde permanecía el guacamayo. Las imágenes y demás elementos incorporados a la causa mostraron que el ejemplar no disponía de un ambiente adecuado para sus necesidades. De acuerdo con la investigación, el espacio disponible resultaba insuficiente para permitirle desarrollar con normalidad sus posibilidades de desplazamiento y le provocaba un sufrimiento innecesario. Con las pruebas reunidas, el fiscal Michienzi solicitó el allanamiento del domicilio. Una vez concretado el procedimiento, los investigadores pudieron comprobar directamente la situación del animal y determinar que las condiciones en las que se encontraba eran incompatibles con su bienestar. Durante el operativo se constató que el guacamayo tenía sus alas atrofiadas y que, debido a su edad, carecía de la fuerza necesaria para volar. La situación se veía agravada por la falta de espacio suficiente para desplazarse y por las deficiencias detectadas en el acceso al agua y a los alimentos. También fueron observadas condiciones inadecuadas de higiene y la ausencia de elementos de enriquecimiento ambiental, indispensables para que un animal de estas características pueda desarrollar conductas propias de su especie. La evaluación realizada durante el procedimiento permitió establecer que el alojamiento no contemplaba las necesidades físicas y comportamentales del ejemplar. Frente a ese escenario, la UFEMA dispuso el rescate inmediato del guacamayo. El animal fue trasladado al Ecoparque Interactivo de la Ciudad de Buenos Aires, donde quedó bajo resguardo y a disposición de profesionales especializados. Allí podrá ser sometido a una evaluación para conocer con mayor precisión su estado y recibir los cuidados necesarios, además de permanecer en un espacio acorde con sus características y requerimientos. En paralelo con el rescate, el responsable de la vivienda fue imputado por una presunta infracción a la Ley 14.346, que establece sanciones para los actos de maltrato y crueldad contra los animales. La investigación continuará ahora por la vía judicial correspondiente para determinar las responsabilidades que pudieran surgir de las condiciones en las que fue encontrado el ejemplar. El operativo contó con la coordinación del Cuerpo de Investigaciones Judiciales y se llevó adelante con la participación de personal de la División Delitos Ambientales de la Policía de la Ciudad y de la Brigada de Control Ambiental (BCA), dependiente de la Subsecretaría de Ambiente de la Nación. El procedimiento puso nuevamente en evidencia la importancia de la intervención temprana ante situaciones que puedan involucrar animales mantenidos en condiciones de cautiverio. En este caso, una observación realizada durante una recorrida preventiva permitió activar una investigación que terminó con el rescate del ejemplar y su traslado a un lugar donde podrá recibir atención profesional. La situación del guacamayo también expone las consecuencias que pueden generar las condiciones inadecuadas de alojamiento sobre animales silvestres. La falta de espacio, el aislamiento, la imposibilidad de desarrollar comportamientos naturales y las deficiencias en alimentación, higiene y estímulos ambientales pueden afectar seriamente tanto su estado físico como su conducta. Ahora, el ejemplar permanecerá bajo cuidado especializado en el Ecoparque porteño mientras se evalúa su estado y se determina cuál será su destino definitivo. Para la Justicia, en tanto, el caso continuará su curso a partir de la imputación realizada contra el responsable de la vivienda. Notícias