El Hospital Ferrer sumó tecnología clave para pacientes respiratorios Conexion Ciudad, 28 mayo, 202628 mayo, 2026 El Hospital María Ferrer incorporó un nuevo ecógrafo doppler color de última generación gracias a una donación realizada por la Fundación Banco Ciudad, en una iniciativa que busca fortalecer la capacidad de diagnóstico y atención en uno de los centros médicos especializados en enfermedades respiratorias más importantes de la Ciudad de Buenos Aires. La entrega del equipamiento se concretó esta semana en la sede del hospital ubicada sobre la calle Doctor Enrique Finochietto al 800, en el barrio de Barracas, y contó con la participación de autoridades del sistema de salud porteño, directivos del Banco Ciudad y profesionales del establecimiento sanitario. Del acto participaron el ministro de Salud de la Ciudad, Fernán Quirós; el presidente del Banco Ciudad, Guillermo Laje; la titular de la Fundación Banco Ciudad, Carmen Polledo; junto a autoridades hospitalarias y personal médico de terapia intensiva. Durante la presentación, destacaron que el nuevo equipamiento permitirá optimizar estudios diagnósticos y agilizar tratamientos en pacientes con patologías respiratorias complejas y cuadros críticos. El Hospital Ferrer es considerado un centro de referencia en neumonología y enfermedades respiratorias en el ámbito público porteño. Desde hace más de seis décadas atiende casos vinculados a neumonías, tuberculosis, enfermedades pulmonares crónicas y pacientes que requieren cuidados intensivos especializados. Su rol dentro del sistema sanitario se consolidó especialmente durante situaciones de alta demanda hospitalaria y emergencias respiratorias. Según explicaron desde el Ministerio de Salud de la Ciudad, el ecógrafo doppler color permitirá realizar estudios con mayor precisión y rapidez en áreas sensibles como terapia intensiva. Este tipo de tecnología resulta fundamental para efectuar controles vasculares, estudios cardíacos y diagnósticos inmediatos en pacientes que, por su estado clínico, no pueden ser trasladados fácilmente a otros sectores del hospital. Los especialistas señalaron que la posibilidad de obtener imágenes en tiempo real mejora notablemente la capacidad de respuesta médica y reduce tiempos de espera en situaciones críticas. En cuadros respiratorios severos, donde la evolución del paciente puede modificarse en cuestión de minutos, contar con equipamiento moderno representa una herramienta central para el trabajo cotidiano de médicos y enfermeros. Durante el encuentro, Fernán Quirós sostuvo que la reducción de los tiempos entre diagnóstico y tratamiento puede resultar determinante para la evolución clínica de muchos pacientes. La incorporación tecnológica apunta precisamente a fortalecer esa capacidad de respuesta dentro de uno de los hospitales más exigidos en materia respiratoria. Desde el Banco Ciudad indicaron que la donación forma parte de un programa de colaboración con hospitales públicos de la Capital Federal. En el último tiempo también se concretaron entregas de equipamiento médico a otros centros sanitarios porteños, entre ellos el Hospital Vélez Sarsfield, el Durand, el Pirovano y el SAME, que recibió electrocardiógrafos portátiles destinados a ambulancias. La escena vuelve a poner sobre la mesa la importancia de las inversiones en infraestructura y tecnología dentro del sistema público de salud. En hospitales donde diariamente se atienden miles de consultas, la incorporación de nuevos equipos médicos suele representar un alivio para profesionales que trabajan bajo alta demanda y con recursos muchas veces limitados. En el caso del Hospital Ferrer, el vínculo con la comunidad porteña atraviesa generaciones. Pacientes de barrios como Barracas, Constitución, Boedo, Palermo y Parque Patricios recurren históricamente a este centro especializado para tratamientos respiratorios complejos y procesos de rehabilitación prolongados. A lo largo de los años, el establecimiento se convirtió en una referencia no solo por su nivel profesional, sino también por la atención de enfermedades pulmonares que requieren seguimiento permanente y cuidados específicos. La actualización tecnológica aparece así como una necesidad constante frente al avance de nuevas herramientas diagnósticas y tratamientos médicos. La medicina moderna avanza a gran velocidad y los sistemas de salud deben adaptarse a nuevas exigencias técnicas y científicas. En ese contexto, la llegada de equipamiento de última generación no solo mejora la calidad de atención, sino que también permite a los profesionales desarrollar su tarea con mayor precisión y seguridad. Para el Hospital Ferrer, la incorporación del ecógrafo doppler color representa además un paso importante en la modernización de áreas críticas donde la rapidez diagnóstica puede marcar diferencias decisivas en la recuperación de los pacientes. Notícias