Vecinos se movilizan para evitar el cierre de la Juegoteca Catalinas Sur Conexion Ciudad, 17 marzo, 2026 La comunidad de La Boca atraviesa un momento de preocupación ante la posibilidad de cierre de la juegoteca que funciona desde hace casi dos décadas en el Club Catalinas Sur, ubicado en Pi y Margall 671. Docentes, familias y organizaciones barriales iniciaron un proceso de organización colectiva para impedir la clausura del espacio y reclamar mayor inversión en políticas destinadas a la infancia. El conflicto se intensificó en los últimos días, luego de que el Ministerio de Desarrollo Humano y Hábitat de la Ciudad de Buenos Aires comunicara de manera informal la posibilidad de discontinuar el funcionamiento de la juegoteca. El argumento oficial apunta a supuestas dificultades administrativas que impedirían renovar el convenio vigente. Sin embargo, quienes trabajan en el lugar sostienen que las condiciones se mantienen sin cambios desde hace 19 años y que nunca representaron un obstáculo. En ese contexto, más de un centenar de personas participaron de una asamblea realizada en el predio de Catalinas Sur, coincidiendo con una jornada de fuerte circulación en el barrio. Allí se debatieron estrategias para visibilizar la situación y exigir la continuidad del espacio, considerado clave para la contención social y el desarrollo de niños y niñas. Desde la perspectiva de la comunidad educativa, la problemática trasciende lo administrativo y se vincula con decisiones de política pública. Señalan que el eventual cierre forma parte de un proceso de ajuste que impacta en programas destinados a garantizar derechos básicos, como el acceso al juego, la recreación y el acompañamiento integral de las infancias. A su vez, denunciaron una reducción progresiva de recursos humanos. Según indicaron, actualmente se pretende sostener la atención de alrededor de 70 chicos con apenas dos docentes durante toda la semana, mientras una cantidad similar de familias permanece en lista de espera para acceder al servicio. Las juegotecas barriales, contempladas en la normativa vigente de la Ciudad, cumplen una función relevante en el entramado social. No solo promueven actividades lúdicas y participativas, sino que también fortalecen vínculos entre vecinos, instituciones y organizaciones, además de contribuir a la detección temprana de situaciones que requieren intervención. Frente a este escenario, la comunidad de La Boca reafirma su compromiso con la defensa de un espacio que consideran indispensable para el barrio. Las acciones de difusión y organización continuarán en los próximos días, mientras se aguardan definiciones oficiales sobre el futuro de la juegoteca. Notícias