¿Se va Russo? Boca y la peor racha de la historia 11 sin ganar Conexion Ciudad, 30 julio, 202530 julio, 2025 Boca Juniors se encuentra atravesando una crisis deportiva sin precedentes en su historia centenaria, marcando una racha negra de once partidos consecutivos sin ganar en todas las competencias, tanto locales como internacionales. Esta estadística negativa supera ampliamente los registros anteriores del club, que hasta ahora tenían como peor secuencia sin victorias diez encuentros, en 1957 y en la temporada 2021, ambas marcadas por contextos deportivos muy diferentes. La última alegría del Xeneize se remonta al 19 de abril de 2025, cuando derrotó 2-0 a Estudiantes de La Plata en el Torneo Apertura. Desde aquel partido, suman seis empates y cinco derrotas, incluyendo duelos clave que marcaron el camino a la frustración actual: eliminaciones prematuras en la Copa Argentina ante Atlético Tucumán, fracaso en la Copa Libertadores con un paso reciente por la Sudamericana, y la caída en el Mundial de Clubes frente a Bayern Múnich y Auckland City. En el Clausura, y tras la derrota 1-0 ante Huracán en Parque Patricios, el equipo perdió terreno y se alejó peligrosamente de la zona de clasificación para la próxima Libertadores, ubicándose en la cuarta posición de la tabla anual, con 35 puntos, igual que Argentinos Juniors pero con peor diferencia de goles. Desde la vereda técnica, la presión sobre Miguel Ángel Russo no cesa. El DT, en su tercer ciclo al frente del plantel, no ha podido revertir la crisis: la imagen del equipo carece de contundencia y jerarquía, con partidos donde Boca fue claramente superado y sin encontrar una identidad futbolística sólida. Russo mismo reconoció públicamente la responsabilidad, pidiendo disculpas a la hinchada y anticipando cambios profundos en el plantel. Por otra parte, la figura de Juan Román Riquelme, actual presidente y histórico ídolo, también está cuestionada. La dirigencia enfrenta la presión de los resultados y la ardua tarea de reconstruir un equipo que parece desorientado, en una temporada donde la exigencia es máxima para recuperar confianza y prestigio. Los números reflejan una realidad alarmante: en estos once encuentros sin victorias, el balance es de seis empates y cinco derrotas, una racha que pone en jaque uno de los clubes más grandes de América. En comparación con otros grandes del fútbol argentino, esta secuencia negativa se ubica entre las más largas, solo superada por Independiente (17 partidos), San Lorenzo (16) y Racing (16) en su peor momento histórico. La crisis también se extiende al impacto emocional e institucional. La hinchada, acostumbrada a la gloria, vive momentos de angustia mientras el equipo no encuentra respuestas dentro del campo. En redes sociales y medios, se multiplican los cuestionamientos y las voces exigen un golpe de timón urgente para evitar una catástrofe deportiva que repercutiría más allá de la tabla de posiciones. La situación no solo pone en peligro la clasificación a torneos internacionales vitales para la economía y prestigio del club, sino que amenaza con abrir una profunda crisis dirigencial y futbolística de difícil resolución sin una reestructuración profunda. Boca Juniors está en la mira por una racha histórica negativa que representa, en lenguaje futbolístico, un momento de “tormenta perfecta” donde la falta de triunfos, la precariedad en el juego y la presión del entorno se combinan para poner a prueba la fortaleza y la identidad de un equipo acostumbrado a pelear siempre en lo más alto. La definición del rumbo en los próximos partidos será clave para determinar si el Xeneize logra recuperar el rumbo o si la crisis se profundiza aún más en un capítulo oscuro de su rica historia. Notícias