Parque Patricios: cayó una falsa psiquiatra que atendía pacientes con una matrícula usurpada Conexion Ciudad, 27 octubre, 2026 La mujer fue denunciada tras presentarse en la guardia de un hospital porteño con informes firmados con el nombre de otra profesional. La investigación detectó que ofrecía consultas por Instagram, indicaba tratamientos y llegó a exigir $250.000 por una atención. En los allanamientos secuestraron sellos, recetas, celulares y medicamentos. Una mujer que se hacía pasar por médica psiquiatra, utilizaba la matrícula de otra profesional y atendía pacientes a cambio de dinero fue imputada por ejercicio ilegal de la medicina, usurpación de títulos, falsificación de documentos y defraudación. La investigación, a cargo de la Unidad de Flagrancia Norte del Ministerio Público Fiscal de la Ciudad, permitió realizar allanamientos en su domicilio y consultorio, ubicados en el barrio de Parque Patricios. El caso salió a la luz cuando la acusada se presentó en la guardia de un hospital porteño como psiquiatra de un adolescente de 17 años, que había llegado acompañado por un familiar. Allí solicitó la internación del joven y presentó informes con el sello y el nombre de una médica cuya identidad utilizaba sin autorización. La maniobra fue advertida por un médico clínico que recibió a la mujer en la guardia. El profesional reconoció el nombre que figuraba en la documentación y comprobó que la verdadera psiquiatra se encontraba trabajando en ese mismo establecimiento. Ante la sospecha de que se trataba de una impostora, el médico realizó la denuncia. Personal de la Comisaría Vecinal 15A de la Policía de la Ciudad se comunicó con la UFLA Norte, que inició una investigación para determinar el alcance de las actividades de la mujer y establecer si había atendido a otros pacientes. Una internación que no correspondía Durante las primeras medidas de prueba, los investigadores reconstruyeron lo ocurrido en los días previos a la presentación en el hospital. Según se pudo establecer, dos días antes de acudir a la guardia, la falsa psiquiatra había emitido una orden de internación urgente para el adolescente, en la que consignó un diagnóstico de episodio depresivo grave con riesgo cierto e inminente. A raíz de esa indicación, se convocó al servicio de ambulancias del SAME para trasladar al joven. Sin embargo, el médico que lo evaluó consideró que no existían criterios clínicos ni necesidad de internación y dispuso el alta. Pese a esa evaluación, la mujer habría continuado con sus exigencias económicas. De acuerdo con la investigación, le reclamó a la madre del adolescente $250.000 en efectivo en concepto de honorarios por la consulta. La Fiscalía también realizó entrevistas a integrantes de la familia para conocer las circunstancias en las que se habían desarrollado las consultas y las indicaciones médicas, y determinar si la mujer había utilizado documentación falsa para justificar sus intervenciones. Allanamientos y secuestro de documentación Con los elementos reunidos, la UFLA Norte solicitó órdenes de allanamiento para el domicilio y el consultorio que la imputada utilizaba en Parque Patricios. Durante los procedimientos, los efectivos secuestraron cuatro teléfonos celulares de distintas marcas, un talonario y un sello con los datos de la médica cuya identidad había sido usurpada, además de otros sellos con nombres diferentes. También encontraron recetas, dos chips de telefonía celular y blísters de pastillas, elementos que quedaron incorporados a la investigación para establecer cómo eran utilizados y si estaban vinculados con las consultas que realizaba la mujer. Uno de los aspectos que se busca esclarecer es el alcance de la actividad que desarrollaba. Según la pesquisa, la acusada promocionaba sus servicios a través de Instagram, donde ofrecía atención como médica psiquiatra. La investigación apunta a determinar si hubo otros pacientes que recibieron consultas, diagnósticos o indicaciones de tratamiento de una persona que no contaba con habilitación para ejercer la medicina. Los delitos que le imputan Desde la Unidad de Flagrancia Norte encuadraron los hechos en los delitos de ejercicio ilegal de la medicina, usurpación de títulos, falsificación de documento privado y defraudación. En la causa interviene el Juzgado Penal, Contravencional y de Faltas N° 4, a cargo de María Julia Correa. A la mujer se le impusieron distintas medidas restrictivas mientras avanza el proceso judicial. Entre ellas, la obligación de fijar domicilio, presentarse cada 15 días ante la Fiscalía Penal, Contravencional y de Faltas N° 8 y comparecer cada vez que sea citada por la Fiscalía o el Juzgado. Además, se dispuso una restricción perimetral de 800 metros respecto del domicilio que utilizaba como consultorio. El caso vuelve a poner en foco los riesgos del ejercicio ilegal de la medicina, especialmente en áreas sensibles como la salud mental, donde las consultas, los diagnósticos y las indicaciones terapéuticas pueden tener consecuencias directas sobre la salud de los pacientes. La investigación continúa para establecer si la imputada atendió a otras personas bajo una identidad profesional falsa y si existen más damnificados por las maniobras denunciadas. Notícias