Más de un centenar de enfermeros se certificaron en especialidades clave Conexion Ciudad, 23 octubre, 202623 octubre, 2026 Los profesionales aprobaron evaluaciones en cuatro áreas estratégicas, vinculadas con la atención de pacientes críticos y la salud materno-infantil. Los exámenes se realizaron el 7 y 8 de octubre en el hospital Garrahan de Parque Patricios, con 223 postulantes. Los certificados tienen una validez de cinco años y pueden renovarse. El Hospital pediatrico, ubicado en el barrio porteño de Parque Patricios, fue sede de una instancia de evaluación y reconocimiento profesional para el sistema sanitario: 113 profesionales de enfermería obtuvieron la certificación en cuatro especialidades consideradas estratégicas para la atención de la salud. La entrega de diplomas contó con la participación de autoridades del Ministerio de Salud de la Nación, luego de los exámenes realizados los días 7 y 8 de octubre en el salón auditorio del establecimiento. En total, se presentaron 223 postulantes para acceder a las certificaciones en Atención del Paciente Crítico Pediátrico, Atención del Paciente Crítico Neonatal, Atención del Paciente Crítico Adulto y Salud Materno Infantil y del Adolescente. La evaluación contempló tanto los antecedentes y la experiencia laboral de los aspirantes como la aprobación de una instancia teórico-práctica. La certificación apunta a reconocer las competencias específicas de los licenciados en enfermería y jerarquizar su formación profesional. Se trata de áreas que requieren conocimientos especializados y capacidad para actuar ante situaciones de alta complejidad, desde la atención de pacientes en estado crítico hasta el cuidado durante el embarazo, la infancia y la adolescencia. La convocatoria se inscribe en una política del Ministerio de Salud de la Nación orientada a fortalecer la formación de los equipos sanitarios y establecer mecanismos de reconocimiento de las capacidades adquiridas a través de la experiencia y la capacitación. Cuáles son los requisitos para obtener la certificación El acceso a estas especialidades exige cumplir con condiciones de formación y trayectoria profesional. Entre los requisitos establecidos, los postulantes debieron acreditar al menos cinco años desde su graduación en una universidad reconocida y demostrar tres años consecutivos e inmediatos de ejercicio en la especialidad para la que solicitaban la certificación. La experiencia laboral debía incluir una dedicación mínima de 20 horas semanales y 200 días de actividad por año calendario. Una vez verificados los antecedentes, los aspirantes habilitados tuvieron que superar un examen teórico-práctico para demostrar sus conocimientos y aptitudes en el área correspondiente. Las evaluaciones se desarrollaron el 7 y 8 de octubre en el auditorio del Garrahan, una institución de referencia nacional en la atención pediátrica de alta complejidad. La elección del establecimiento como sede permitió reunir a los postulantes para una instancia que busca dar respaldo formal a las competencias específicas de los profesionales. Los certificados obtenidos tienen una validez de cinco años, con la posibilidad de revalidación al finalizar ese período, de acuerdo con la reglamentación vigente. De esta manera, el reconocimiento no queda limitado a una acreditación permanente, sino que contempla la actualización y continuidad de las competencias profesionales. La formación de enfermería, un eje para el sistema sanitario La certificación de especialidades forma parte de las acciones de rectoría y gobernanza sanitaria impulsadas por la cartera nacional. El objetivo es promover la formación de recursos humanos preparados para responder a las necesidades de atención en áreas que demandan conocimientos específicos y procedimientos de mayor complejidad. En el caso de los pacientes críticos, la preparación de los equipos de enfermería resulta fundamental para el seguimiento permanente, la detección de cambios en el estado clínico y la aplicación de cuidados adecuados. En las áreas neonatal y pediátrica, además, la atención requiere conocimientos particulares vinculados con las distintas etapas del desarrollo y las condiciones de salud de los pacientes. Por su parte, la especialidad de Salud Materno Infantil y del Adolescente comprende un campo de atención que acompaña diferentes momentos de la vida y exige una formación específica para abordar las necesidades de cada población. El reconocimiento de estas competencias busca contribuir a la calidad y seguridad de las prestaciones, al tiempo que ofrece un marco para valorar la experiencia acumulada por los profesionales y su preparación para desempeñarse en áreas determinadas. Residencias y capacitación de posgrado Desde el Ministerio de Salud también señalaron que durante la actual gestión se amplió la oferta de residencias de enfermería en especialidades críticas. Según la información difundida por la cartera sanitaria, este año se cubrieron todas las vacantes disponibles durante la primera instancia de adjudicación. La ampliación de las residencias y la certificación de especialidades son dos herramientas diferentes, pero complementarias: mientras las primeras permiten desarrollar una formación de posgrado, la segunda reconoce que los profesionales reúnen determinados antecedentes y competencias para ejercer en un campo específico. En un sistema de salud que necesita personal capacitado para responder a situaciones de distinta complejidad, la formación especializada de enfermería ocupa un lugar central en la organización de los servicios y en la calidad de la atención. Los 113 certificados entregados en el Garrahan representan, en ese sentido, un reconocimiento a la trayectoria y preparación de profesionales que trabajan en áreas sensibles del sistema sanitario. La continuidad de estas instancias de evaluación y capacitación será uno de los factores relevantes para fortalecer los equipos y responder a las necesidades de pacientes críticos, recién nacidos, niños, adultos y adolescentes. Notícias