La Boca: vecinos reclaman por la apertura de calles Conexion Ciudad, 18 septiembre, 2026 La Comisión de Vecinos de la calle Irala difundió una aclaración sobre dos conflictos que, según sostiene, llevan décadas: la apertura de calles en el entorno del Parque de Flora Nativa Benito Quinquela Martín y el destino de los lotes 18 y 19 sobre Pi y Margall. Advierten sobre decisiones que, a su entender, afectan acuerdos alcanzados mediante procesos de participación vecinal. Un viejo conflicto volvió a instalarse en el centro de la discusión barrial en La Boca. La Comisión de Vecinos de la calle Irala, constituida en 1999, difundió una extensa aclaración para reconstruir los antecedentes de dos cuestiones que, según plantea, llevan muchos años de debate: la apertura de calles en el área próxima al Parque de Flora Nativa Benito Quinquela Martín y el destino de los lotes 18 y 19 ubicados sobre Pi y Margall. Los vecinos sostienen que ambos temas comenzaron a tramitarse por separado, pero que con el paso del tiempo terminaron vinculándose por su cercanía geográfica y por las distintas intervenciones realizadas por organismos del Gobierno de la Ciudad. En ese marco, cuestionan que actualmente se presenten las diferencias como una disputa entre determinados sectores, cuando —según afirman— se trata de reclamos relacionados con intereses colectivos y con decisiones discutidas durante años. La aclaración busca, principalmente, poner en contexto una historia que para los integrantes de la comisión no comenzó recientemente. Según recuerdan, los antecedentes son incluso anteriores a la creación formal de la organización vecinal y se remontan a distintas normas, expedientes y procesos participativos desarrollados durante las últimas décadas. Uno de los puntos centrales del planteo está relacionado con la apertura de calles y accesos al parque. Los vecinos señalan que durante las Jornadas de Diseño Participativo realizadas en 2004 se alcanzó un acuerdo con representantes que participaron en nombre de Boca Juniors respecto de la apertura de Aristóbulo del Valle. De acuerdo con la reconstrucción realizada por la comisión, esa alternativa estaba vinculada con las condiciones establecidas en un convenio celebrado con el Estado Nacional. Allí se contemplaba que la apertura de Wenceslao Villafañe podía dificultar la operatoria de la denominada vía de espera del ferrocarril. Por esa razón, explican, la propuesta acordada contemplaba otra solución para garantizar la conectividad y los accesos al espacio verde. El documento final de aquellas jornadas de Diseño Participativo dejó registrados calles y accesos hacia el sector de las vías, según la documentación que los vecinos mencionan como antecedente. Para la comisión, ese aspecto resulta fundamental porque demuestra que las alternativas de circulación y apertura no surgieron de una discusión reciente, sino de un proceso en el que participaron distintos actores y áreas gubernamentales. Los integrantes de la organización también recuerdan que existe una evolución normativa y administrativa que se inicia con la Ordenanza 44.520, de 1990, y continúa con diferentes actuaciones posteriores. Entre ellas mencionan especialmente un expediente iniciado en 2008, cuya ejecución reclaman desde hace años. La cuestión volvió a adquirir relevancia luego de una reciente decisión de la Legislatura porteña. Los vecinos cuestionan específicamente una votación realizada el jueves 3 de septiembre, que, según su interpretación, habría dejado sin efecto o dificultado la concreción de parte de las aperturas previstas en los antecedentes y planos elaborados durante el proceso participativo. En su comunicado, la Comisión de Vecinos de la calle Irala utiliza un tono particularmente crítico al referirse a quienes, según entiende, intentan modificar el sentido de la discusión. La organización sostiene que existe una diferencia entre los intereses colectivos del barrio y los intereses corporativos o sectoriales, y reclama que esa distinción sea considerada al analizar el conflicto. El otro eje mencionado en el documento está relacionado con los lotes 18 y 19 sobre la calle Pi y Margall, terrenos que, de acuerdo con la reconstrucción vecinal, habían quedado como remanentes de la entonces Comisión Municipal de la Vivienda. La comisión señala que este tema tuvo un recorrido propio, aunque terminó confluyendo con la discusión sobre las calles debido a la ubicación de ambos espacios. Para los vecinos, las Jornadas de Diseño Participativo de 2004 representan un momento clave para comprender cómo se relacionaron las distintas demandas. Aquella experiencia buscó incorporar la participación de residentes y otros actores vinculados con el área para definir criterios sobre el futuro del espacio que hoy conforma el Parque de Flora Nativa Benito Quinquela Martín. La disputa, por lo tanto, no se limita a una cuestión de trazado urbano. Detrás de las aperturas de calles, los accesos y el destino de determinados terrenos aparece también una discusión más amplia sobre cómo se toman las decisiones que afectan a un barrio y qué valor tienen los acuerdos alcanzados mediante mecanismos de participación ciudadana. Desde la Comisión de Vecinos de la calle Irala consideran necesario recuperar esos antecedentes antes de emitir opiniones sobre el conflicto. Sostienen que desconocer el proceso desarrollado durante décadas puede llevar a una interpretación parcial de la situación y reclaman que las decisiones actuales sean analizadas teniendo en cuenta las normas, expedientes y acuerdos previos. En un barrio donde el espacio público, el patrimonio y la transformación urbana forman parte permanente del debate, la controversia vuelve a poner sobre la mesa una pregunta que excede a La Boca: qué ocurre con los acuerdos construidos entre vecinos, instituciones y autoridades cuando cambian las circunstancias y aparecen nuevos proyectos sobre un territorio que ya tiene una historia de participación comunitaria. Los vecinos de Irala, mientras tanto, mantienen su reclamo y buscan que la discusión vuelva a incorporar los antecedentes que consideran fundamentales para comprender el conflicto. Para ellos, se trata de una historia que comenzó mucho antes de las últimas decisiones legislativas y que todavía permanece abierta. Notícias