Envejecimiento desigual en CABA: el sur porteño y la Comuna 4, con menor proporción de adultos mayores Conexion Ciudad, 4 mayo, 2026 La dinámica demográfica de la Ciudad de Buenos Aires continúa mostrando transformaciones profundas. Mientras crece el peso de la población adulta mayor y desciende la natalidad, el fenómeno no impacta de igual manera en todo el territorio. En ese mapa desigual, el sur porteño —y en particular la Comuna 4— se destaca por registrar los niveles más bajos de envejecimiento. De acuerdo con los datos de la Encuesta Anual de Hogares 2025, elaborada por el Instituto de Estadística y Censos de la Ciudad de Buenos Aires, las personas de 60 años o más representan el 22,2% del total de la población porteña. Sin embargo, ese promedio general esconde fuertes contrastes entre el norte y el sur de la ciudad. En la Comuna 4, integrada por barrios como La Boca, Barracas, Parque Patricios y Nueva Pompeya, el porcentaje de adultos mayores alcanza el 17,8%, una cifra considerablemente inferior al promedio de la ciudad. Esta característica la posiciona como una de las zonas más jóvenes en términos relativos. El contraste es aún más marcado si se observa la Comuna 8 —que incluye Villa Soldati, Villa Lugano y Villa Riachuelo— donde la proporción de adultos mayores desciende al 15%, el valor más bajo de toda la Ciudad. Estos datos consolidan al sur porteño como el sector con menor envejecimiento poblacional. Especialistas señalan que esta configuración responde a múltiples factores. Entre ellos, una mayor presencia de familias jóvenes, tasas de natalidad relativamente más altas que en otras zonas y procesos migratorios internos y externos que tienden a concentrarse en estos barrios. También inciden variables socioeconómicas, que históricamente han diferenciado al sur del resto de la ciudad. En paralelo, el informe confirma que la base de la pirámide poblacional continúa reduciéndose: los menores de 9 años representan apenas el 12,7% del total de habitantes. Este dato, combinado con el crecimiento del grupo de adultos mayores, evidencia un cambio estructural que plantea desafíos a mediano y largo plazo. Mientras tanto, en el norte porteño se registran los niveles más altos de envejecimiento, con barrios como Recoleta y Palermo superando ampliamente el promedio general. Esta brecha territorial refuerza la idea de una ciudad fragmentada en términos demográficos. El escenario actual obliga a repensar políticas públicas diferenciadas. En el sur, donde la población es relativamente más joven, se vuelve clave fortalecer la infraestructura educativa, los servicios de primera infancia y el acceso al empleo. En cambio, en las zonas más envejecidas, la prioridad pasa por ampliar la cobertura de salud, cuidados y servicios orientados a adultos mayores. Así, la Comuna 4 y el conjunto del sur porteño no solo muestran una realidad demográfica distinta, sino que también anticipan necesidades específicas que deberán ser atendidas en función de su perfil poblacional. La evolución de estos indicadores será determinante para planificar el futuro de una ciudad que cambia de manera desigual. Notícias