Dos bares de La Boca fueron reconocidos como Notables Conexion Ciudad, 11 agosto, 2026 El Portuario y Boca a Boca ingresaron al catálogo oficial de Bares Notables de la Ciudad. Ambos establecimientos, con más de un siglo de historia, fueron distinguidos por su valor arquitectónico, cultural y por el vínculo que mantienen con la identidad de La Boca. Con las nuevas incorporaciones, Buenos Aires ya cuenta con 90 espacios reconocidos. La Boca sumó dos nuevos representantes al patrimonio gastronómico y cultural de la Ciudad de Buenos Aires. El Portuario, ubicado en Pinzón 102, y Boca a Boca, de avenida Benito Pérez Galdós 207, fueron incorporados al listado oficial de Bares Notables porteños, una distinción que reconoce a establecimientos que, además de su actividad comercial, forman parte de la historia y de la identidad de los barrios. La incorporación de ambos bares se formalizó el martes 4 de agosto durante un acto realizado en el Salón Dorado de la Casa de la Cultura, donde se entregaron los diplomas correspondientes a doce nuevos establecimientos. Con estas incorporaciones, el catálogo de Bares Notables de la Ciudad alcanzó los 90 espacios, entre cafés, bares, billares y confiterías que se destacan por su antigüedad, arquitectura, relevancia cultural o relación con la historia de Buenos Aires. La selección estuvo a cargo de la Comisión de Protección y Promoción de los Cafés, Bares, Billares y Confiterías Notables, organismo que analiza las postulaciones y determina qué establecimientos reúnen las condiciones necesarias para recibir el reconocimiento. En el caso de La Boca, la distinción adquiere un significado particular. El barrio conserva una de las identidades urbanas más marcadas de Buenos Aires, construida a partir de la inmigración, la actividad portuaria, el tango, el arte y una intensa vida comunitaria. En ese paisaje, los bares históricos funcionan como espacios de encuentro y también como lugares donde permanecen visibles distintas etapas de la historia porteña. El Portuario, un siglo de historia en Pinzón El Bar Portuario, situado en Pinzón 102, tiene sus orígenes a comienzos del siglo XX, cuando La Boca atravesaba una profunda transformación vinculada con la llegada de inmigrantes europeos y el movimiento generado alrededor del puerto. A fines del siglo XIX, la llegada de una numerosa comunidad italiana modificó la fisonomía del barrio y contribuyó a consolidar una particular vida comercial y social. Pulperías, almacenes y despachos de bebidas se multiplicaron en las calles cercanas al puerto, donde también circulaban trabajadores y marineros. En ese contexto nació El Portuario. En 1915 abrió sus puertas en la esquina de Pinzón y Caboto como almacén con despacho de bebidas y desde entonces mantuvo una actividad sostenida, convirtiéndose en uno de los puntos de referencia de la zona. Uno de los principales motivos de su reconocimiento es la conservación de su estructura original. El edificio mantiene buena parte de sus materiales y características arquitectónicas, mientras que en el interior se destaca una antigua barra realizada por un carpintero boquense que también se dedicaba a la construcción de obras artísticas y barcos de madera. Pero la historia del lugar no quedó limitada a su arquitectura. Con el paso del tiempo, El Portuario se transformó también en un espacio cultural independiente. En sus instalaciones tienen lugar actividades relacionadas con el tango y el folklore, milongas, ciclos de cine y teatro, además de exposiciones de pinturas, murales y fotografías. La propuesta gastronómica completa la identidad del establecimiento. Su cocina conserva el estilo tradicional de bodegón, con platos sencillos y abundantes, en línea con una tradición que forma parte de la cultura gastronómica porteña. Boca a Boca, una esquina con identidad El segundo establecimiento de La Boca que ingresó al listado es Boca a Boca, ubicado en avenida Benito Pérez Galdós 207. El bar se encuentra en una esquina característica del barrio, en el corazón del denominado Distrito de las Artes, y conserva una fuerte impronta de sus orígenes. El establecimiento funciona desde 1902 y comenzó su historia como una antigua despensa de barrio. Posteriormente incorporó un sector destinado al consumo de bebidas, dando paso a una actividad que se mantuvo vinculada con la vida cotidiana de la zona. La fachada, el mostrador de madera y buena parte del interior permanecen prácticamente sin modificaciones respecto de su configuración original. Esa conservación convirtió al lugar en un escenario atractivo para producciones audiovisuales. A lo largo del tiempo fue utilizado como locación para películas, series, publicidades y videos ambientados en otras épocas. Sin embargo, su importancia no se limita a la conservación de la estructura. Boca a Boca desarrolló además una marcada actividad cultural. El espacio recibe a artistas plásticos, músicos, bailarines y actores, y ofrece clases de tango y folklore. De esta manera, el bar mantiene una relación directa con algunas de las expresiones artísticas que forman parte de la identidad tradicional de La Boca. También existe una fuerte vinculación con la comunidad. El establecimiento participa de actividades y eventos solidarios relacionados con necesidades del barrio, lo que contribuyó a consolidarlo como un punto de encuentro para vecinos y organizaciones locales. Su ubicación también favorece el movimiento turístico y cultural de la zona. Boca a Boca se encuentra en un área cercana a espacios como la Usina del Arte y el Galpón de Catalinas, por lo que funciona como una alternativa para quienes recorren el Distrito de las Artes. Entre su propuesta gastronómica se destacan las pastas, asociadas a la tradición culinaria de origen italiano que atraviesa buena parte de la historia de La Boca. La memoria porteña detrás de los bares La incorporación de El Portuario y Boca a Boca al listado de Bares Notables vuelve a poner en discusión el valor de los establecimientos históricos como parte del patrimonio intangible de Buenos Aires. Se trata de espacios que no solo conservan edificios, mobiliario o elementos originales, sino también costumbres, encuentros y formas de relacionarse que fueron cambiando con el paso de las décadas. Los dos bares de La Boca comparten además una característica central: permanecieron vinculados con su entorno. Mientras El Portuario conserva el espíritu de aquel barrio marcado por la actividad portuaria y la inmigración, Boca a Boca se integró a la transformación cultural que experimentó la zona en las últimas décadas. Durante el mismo acto en el que se formalizaron las nuevas incorporaciones también se presentó la serie documental La Ruta de Los Notables, destinada a recorrer la historia y las particularidades de estos espacios. Además, las autoridades anunciaron una nueva edición de La Noche de los Bares Notables, prevista para el 24 de septiembre. Con la llegada de estos doce establecimientos, Buenos Aires alcanza los 90 Bares Notables. Para La Boca, la incorporación de El Portuario y Boca a Boca representa, especialmente, el reconocimiento de dos lugares que lograron atravesar generaciones sin perder su relación con el barrio. En una ciudad donde muchas esquinas cambiaron de actividad y numerosos edificios históricos fueron transformados, la permanencia de estos bares constituye una forma concreta de conservar parte de la memoria urbana. En sus mostradores, salones y fachadas todavía pueden encontrarse rastros de una Buenos Aires que se construyó alrededor del trabajo, la inmigración, la cultura popular y la vida comunitaria. Notícias