Derrumbe en el complejo Procrear de Barracas: un informe técnico de Bomberos advierte que el colapso era previsible Conexion Ciudad, 12 marzo, 2026 A una semana del derrumbe ocurrido en el estacionamiento del complejo Procrear Estación Buenos Aires, en el barrio porteño de Barracas, un informe técnico elaborado por la Oficina de Inspecciones del Cuerpo de Bomberos de la Ciudad reveló que el colapso estructural presentaba signos previos que podían haber anticipado el riesgo. El documento ya fue incorporado al expediente judicial que investiga el hecho como presunto estrago culposo. El incidente se produjo cuando una losa de aproximadamente 50 por 70 metros cedió y se desplomó sobre el sector de estacionamiento del complejo habitacional, provocando la destrucción de al menos 65 vehículos y la evacuación preventiva de todo el edificio. Tras el siniestro, especialistas del área de siniestros de Bomberos realizaron una inspección técnica en el lugar para evaluar las condiciones de la estructura y relevar posibles causas del derrumbe. Según el informe preliminar, los peritos detectaron distintos indicadores de deterioro estructural que podrían haber anticipado la falla. Entre los elementos señalados se mencionan desprendimientos del recubrimiento de hormigón, deformaciones en la losa y problemas de vinculación entre los componentes estructurales. Una de las inspectoras que participó del relevamiento explicó que la inspección debió realizarse con extrema cautela debido a que, incluso después del colapso inicial, persistía riesgo de nuevos desprendimientos. “Tuvimos que retirarnos rápidamente porque la losa cedida seguía trabajando. En esos casos se escuchan crujidos o ruidos de asentamiento que indican movimiento en la estructura”, explicó la especialista durante su declaración. Durante el recorrido, los técnicos observaron que la viga perimetral estaba conectada a la losa que había cedido, lo que generaba desprendimientos en el recubrimiento del hormigón. También se identificaron sectores donde las armaduras metálicas de la losa estaban expuestas o no se encontraban correctamente vinculadas con la estructura principal. El informe también destaca un elemento considerado inusual para este tipo de construcciones: sobre la losa se había colocado una capa de aproximadamente 70 centímetros de suelo natural. En el relevamiento se constató, además, la presencia de un relleno de unos 40 centímetros de tierra cubierto con una capa superficial similar a laja. Esta sobrecarga, sumada a filtraciones de agua detectadas en el sector, habría contribuido al deterioro progresivo de la estructura. Las imágenes y planos incorporados al expediente judicial evidencian otros signos de desgaste, como fisuras verticales y horizontales en muros exteriores, manchas de humedad, filtraciones y zonas donde las vigas presentaban armaduras expuestas debido a la pérdida del hormigón que las recubre. De acuerdo con la evaluación técnica, el sector que colapsó estaba construido mediante un sistema de losa sin viga, una técnica utilizada con frecuencia en estacionamientos para reducir la altura total del techo. En este caso, la columna permaneció en pie mientras la losa se desplomó, lo que sugiere la posibilidad de un fenómeno de punzonado estructural, es decir, una falla en la unión entre la losa y la columna por insuficiencia de refuerzos de hierro. Consultada sobre la previsibilidad del derrumbe, la inspectora indicó que este tipo de fallas puede ocurrir cuando los refuerzos estructurales en la conexión entre columnas y losas no son adecuados. Si bien durante la inspección se observaron algunos refuerzos metálicos, todavía no se determinó si correspondían a los necesarios según el diseño original de la estructura. En síntesis, el informe técnico apunta a una combinación de factores que podrían haber provocado el colapso: una sobrecarga en la superficie de la losa, problemas de drenaje de agua y falta de mantenimiento en el sector afectado. La investigación judicial continúa en manos de la fiscal María del Rosario Salvetici, titular de la Fiscalía Penal, Contravencional y de Faltas N° 31, quien deberá determinar las responsabilidades vinculadas al siniestro ocurrido en el complejo habitacional de Barracas. Mientras tanto, las pericias estructurales avanzan para establecer con precisión las causas del derrumbe y evaluar el estado general del edificio. Notícias
A una semana del derrumbe ocurrido en el estacionamiento del complejo Procrear Estación Buenos Aires, en el barrio porteño de Barracas, un informe técnico elaborado por la Oficina de Inspecciones del Cuerpo de Bomberos de la Ciudad reveló que el colapso estructural presentaba signos previos que podían haber anticipado el riesgo. El documento ya fue incorporado al expediente judicial que investiga el hecho como presunto estrago culposo. El incidente se produjo cuando una losa de aproximadamente 50 por 70 metros cedió y se desplomó sobre el sector de estacionamiento del complejo habitacional, provocando la destrucción de al menos 65 vehículos y la evacuación preventiva de todo el edificio. Tras el siniestro, especialistas del área de siniestros de Bomberos realizaron una inspección técnica en el lugar para evaluar las condiciones de la estructura y relevar posibles causas del derrumbe. Según el informe preliminar, los peritos detectaron distintos indicadores de deterioro estructural que podrían haber anticipado la falla. Entre los elementos señalados se mencionan desprendimientos del recubrimiento de hormigón, deformaciones en la losa y problemas de vinculación entre los componentes estructurales. Una de las inspectoras que participó del relevamiento explicó que la inspección debió realizarse con extrema cautela debido a que, incluso después del colapso inicial, persistía riesgo de nuevos desprendimientos. “Tuvimos que retirarnos rápidamente porque la losa cedida seguía trabajando. En esos casos se escuchan crujidos o ruidos de asentamiento que indican movimiento en la estructura”, explicó la especialista durante su declaración. Durante el recorrido, los técnicos observaron que la viga perimetral estaba conectada a la losa que había cedido, lo que generaba desprendimientos en el recubrimiento del hormigón. También se identificaron sectores donde las armaduras metálicas de la losa estaban expuestas o no se encontraban correctamente vinculadas con la estructura principal. El informe también destaca un elemento considerado inusual para este tipo de construcciones: sobre la losa se había colocado una capa de aproximadamente 70 centímetros de suelo natural. En el relevamiento se constató, además, la presencia de un relleno de unos 40 centímetros de tierra cubierto con una capa superficial similar a laja. Esta sobrecarga, sumada a filtraciones de agua detectadas en el sector, habría contribuido al deterioro progresivo de la estructura. Las imágenes y planos incorporados al expediente judicial evidencian otros signos de desgaste, como fisuras verticales y horizontales en muros exteriores, manchas de humedad, filtraciones y zonas donde las vigas presentaban armaduras expuestas debido a la pérdida del hormigón que las recubre. De acuerdo con la evaluación técnica, el sector que colapsó estaba construido mediante un sistema de losa sin viga, una técnica utilizada con frecuencia en estacionamientos para reducir la altura total del techo. En este caso, la columna permaneció en pie mientras la losa se desplomó, lo que sugiere la posibilidad de un fenómeno de punzonado estructural, es decir, una falla en la unión entre la losa y la columna por insuficiencia de refuerzos de hierro. Consultada sobre la previsibilidad del derrumbe, la inspectora indicó que este tipo de fallas puede ocurrir cuando los refuerzos estructurales en la conexión entre columnas y losas no son adecuados. Si bien durante la inspección se observaron algunos refuerzos metálicos, todavía no se determinó si correspondían a los necesarios según el diseño original de la estructura. En síntesis, el informe técnico apunta a una combinación de factores que podrían haber provocado el colapso: una sobrecarga en la superficie de la losa, problemas de drenaje de agua y falta de mantenimiento en el sector afectado. La investigación judicial continúa en manos de la fiscal María del Rosario Salvetici, titular de la Fiscalía Penal, Contravencional y de Faltas N° 31, quien deberá determinar las responsabilidades vinculadas al siniestro ocurrido en el complejo habitacional de Barracas. Mientras tanto, las pericias estructurales avanzan para establecer con precisión las causas del derrumbe y evaluar el estado general del edificio.