Barras de Independiente se organizan en club de Barracas Conexion Ciudad, 17 noviembre, 2025 En un nuevo capítulo de la interna de la barra de independiente, en esta ocasión la barra oficial y quien está a cargo de los paravalanchas del Libertadores de América, se juntó en el club en el club Juventud Unida del barrio de Barracas, mostraron las banderas como dejando en claro que no les robaron ninguna y al final de la jornada tensa, más de 300 violentos culminaron la noche al grito de “Bebote, querido, te vamos a cagar a tiros”. La barra oficial de Independiente se volvió a dividir, desencadenando una noche de tensión y amenazas que sacudieron los alrededores del estadio Libertadores de América. La reunión del grupo en un club de Barracas, lejos del estadio, dejó en evidencia la fractura interna que atraviesa a “Los Diablos Rojos”, la facción que históricamente domina en la parcialidad del Rey de Copas. La confrontación escaló cuando más de 300 barras, identificados con banderas y arengas de poder, culminaron la noche con gritos de amenazas dirigidas al ex jefe de la hinchada, conocido como Bebote Álvarez, quien en sus redes sociales adelantó su regreso con un mensaje desafiante: “Volvemos con todo”, aseguró, y mostró videos en los que presume haber robado banderas al jefe oficial, Mario Nadalich. La situación se tornó aún más peligrosa cuando Álvarez y cerca de 200 barrabravas fueron detenidos en los alrededores del estadio, en una operación que Policía y Fiscalía catalogaron como “intimidación pública”. El conflicto derivó en una situación de máxima tensión previa al duelo entre Independiente y Rosario Central, por la decimosexta fecha del Torneo Clausura, poniendo en jaque la seguridad del clásico y levantando muchas dudas sobre la estabilidad del hincha rojo. La propia Agencia de Prevención de la Violencia en el Deporte (Aprevide) se vio obligada a intervenir tras detectar más de 150 renovaciones de carnets en la sede social de Avellaneda, presunta maniobra de Álvarez para reforzar su presencia y poder en la parcialidad. La polémica se acentuó cuando la cúpula dirigencial del club no aportó los datos solicitados por la autoridad policial, dejando en evidencia la fragilidad institucional frente a esta ola de violencia y disputas internas. La tensión se mezcla con la tensión del fútbol argentino, donde las divisiones de las barras y las amenazas de vuelta a las calles mantienen en vilo a los fanáticos y a las autoridades. Notícias