Banchero celebra 94 años en la esquina histórica de La Boca Conexion Ciudad, 13 mayo, 2026 La tradicional pizzería Banchero cumple 94 años y prepara una celebración especial en el corazón de La Boca, el barrio donde nació una de las recetas más emblemáticas de la gastronomía porteña: la fugazzeta. Música italiana, tango, murga y pizza serán parte de una jornada que buscará homenajear no sólo la historia del local, sino también la profunda identidad cultural que une a Buenos Aires con la inmigración italiana. Ubicada en la histórica esquina de Almirante Brown y Suárez, la pizzería se convirtió con el paso de las décadas en uno de los grandes símbolos gastronómicos de la Ciudad. Su nombre quedó asociado para siempre a la tradición de la pizza porteña y particularmente a la fugazzeta, una variedad que logró trascender generaciones y transformarse en una marca registrada del paladar local. El festejo fue programado para el 13 de mayo y tendrá una fuerte impronta barrial. La propuesta incluirá espectáculos de tango, presentaciones de murgas y música italiana en vivo, en un intento por recrear el espíritu cultural que históricamente caracterizó a La Boca. Como sucede desde hace casi un siglo, la pizza volverá a ocupar el centro de la escena como punto de encuentro entre vecinos, turistas y habitués del lugar. La historia de Banchero está íntimamente ligada a los movimientos migratorios que moldearon la identidad de Buenos Aires durante fines del siglo XIX y principios del XX. La familia llegó desde la ciudad de Recco, en la región italiana de Liguria, y se instaló en un barrio atravesado por el trabajo portuario y la fuerte presencia de inmigrantes genoveses. Aquella comunidad no sólo dejó huella en el lenguaje y las costumbres porteñas, sino también en la gastronomía. Antes de abrir la pizzería, los Banchero desarrollaban actividades vinculadas a la panadería. En distintas reconstrucciones históricas aparece mencionada la panadería “Riachuelo”, un espacio donde el oficio se transmitía de generación en generación entre hornos, madrugadas y recetas traídas desde Europa. Ese aprendizaje sería la base del emprendimiento que terminaría convirtiéndose en un clásico porteño. La fecha clave en la historia del local fue el 28 de marzo de 1932, cuando Juan Banchero inauguró oficialmente la pizzería junto a sus hijos Antonio y Agustín “Tito” Banchero. Desde entonces, el negocio permaneció siempre ligado a la misma familia, que actualmente atraviesa su cuarta generación al frente del emprendimiento, un dato poco habitual dentro del mapa gastronómico de Buenos Aires. Con el paso de los años, la esquina de Banchero dejó de ser únicamente un comercio de barrio para convertirse en un punto de referencia cultural y turístico. Miles de visitantes llegan cada año a La Boca atraídos por sitios emblemáticos como Caminito, el estadio de Boca Juniors y las tradicionales cantinas de ascendencia italiana. En ese recorrido, Banchero ocupa un lugar central como parte del patrimonio gastronómico porteño. La fugazzeta, considerada por muchos especialistas como una creación popularizada por la casa, terminó consolidándose como uno de los grandes símbolos de la pizza argentina. La combinación de abundante queso, masa esponjosa y cebolla encontró rápidamente aceptación entre los trabajadores portuarios y vecinos del barrio, para luego expandirse hacia toda la Ciudad y el resto del país. Más allá de las discusiones históricas sobre el origen exacto de la receta, lo cierto es que el nombre Banchero quedó definitivamente asociado a ese estilo de pizza que hoy forma parte de la identidad culinaria de Buenos Aires. La fugazzeta representa además una síntesis de tradiciones: la herencia ligur, la adaptación local y el crecimiento de una gastronomía popular nacida al calor de los barrios obreros. En un contexto donde muchos cafés y restaurantes históricos desaparecieron o cambiaron radicalmente su identidad, la continuidad de Banchero aparece como una rareza dentro del paisaje urbano porteño. La permanencia de la familia al frente del negocio, la conservación de ciertas recetas y la fidelidad a la estética tradicional del lugar contribuyeron a mantener vivo un fragmento de la historia de La Boca. Los festejos por los 94 años buscarán precisamente reforzar ese vínculo entre memoria, barrio y gastronomía. La música italiana y el tango funcionarán como evocación de las raíces culturales del sur porteño, mientras que la murga aportará el componente popular y comunitario que caracteriza a la vida barrial de Buenos Aires. A casi un siglo de su apertura, Banchero continúa siendo mucho más que una pizzería. Es parte de la historia de La Boca, de la inmigración italiana y de una tradición gastronómica que logró atravesar generaciones sin perder vigencia. En esa esquina histórica donde el aroma de la cebolla y la masa recién horneada sigue marcando el ritmo cotidiano del barrio, la pizza continúa funcionando como una de las expresiones más reconocibles de la identidad porteña. Notícias