Alerta por Influenza A H3N2 en el Garrahan: tres casos detectados en Argentina y vigilancia intensiva ante variante global Conexion Ciudad, 29 diciembre, 202529 diciembre, 2025 El Hospital Garrahan del barrio porteño de Parque Patricios activó protocolos de máxima alerta ante la irrupción de la variante Influenza A (H3N2) subclado K (J.2.4.1), con tres confirmaciones locales que encienden las luces rojas en el sistema de salud porteño. Mientras la OMS advierte sobre su expansión en Europa y Asia, el centro pediátrico bonaerense refuerza el diagnóstico molecular y la vigilancia genómica para contener brotes en niños, el grupo más vulnerable. Esta actualización epidemiológica, dirigida al personal médico, detalla el panorama internacional y nacional en un diciembre crítico. En el Viejo Continente, la temporada gripal arrancó prematuro, con el subclado K copando casi la mitad de las secuencias virales entre mayo y noviembre de 2025. Países como Francia y Reino Unido reportan circulación moderada, peaking en chicos de 5 a 14 años, aunque las hospitalizaciones suben sobre todo en mayores de 65. No hay salto en letalidad respecto a ciclos pasados, pero el impacto en ancianos preocupa. En el hemisferio sur, la ola 2025 dominó con Influenza A (H1N1) pdm09, alcanzando 19% de positividad en la semana 20. Argentina no escapa: el Boletín Epidemiológico Nacional contabiliza 995 positivos de influenza en 5.432 muestras hasta la semana 49, un 18,32% acumulado. El repunte desde la semana 11, liderado por A(H1N1) y no subtipificados, culminó en las semanas 22-25 y descendió hasta la 33. Ahora, un tímido alza trae Influenza B Victoria al frente, con tasas bajas típicas de la estacionalidad. Gráficos del Ministerio de Salud ilustran este vaivén, clave para pronosticar picos invernales. La cepa H3N2 subclado K evoluciona de J.2.4 con mutaciones en hemaglutinina, un drift natural del virus. Temporadas H3N2 suelen golpear duro a ancianos, sin hikes en UCI o muertes por ahora. Vacunas mantienen eficacia: 70-75% en niños, 30-40% en adultos contra hospitalizaciones, pese a menor match antigénico. En el Garrahan, el diagnóstico une clínica, epi y lab: qRT-PCR detecta A/B, subtipos H1/H3 y linajes B, pero secuenciación –vía Laboratorio Nacional– identifica subclados como K. Todos los ingresos por infecciones respiratorias agudas (IRA) pasan por biología molecular, optimizando aislamiento, antivirales como oseltamivir y vigilancia. En ambulatorios, priorizan riesgo-graves durante picos. El SNVS exige notificación nominal de IRAB hospitalizadas vía ficha digital en historia clínica, con muestras al Lab de Virología Clínica. Epidemiología e Infectología articulan datos al SISA para rastreo genómico. Esta vigilancia genómica resulta vital: detecta drifts, alerta sobre escapes vacunales y afina políticas. El Garrahan, referente pediátrico, lidera con algoritmos dinámicos que se recalibran por epi. Ante los tres casos locales –confirmados en primeras semanas de diciembre–, urge revacar a vulnerables y reforzar higiene. “No subestimemos esta variante; los niños pagan el precio más alto”, advierte un epidemiólogo del centro. Notícias