La Boca pierde un tramo de ciclovía: removerán la infraestructura de Lamadrid Conexion Ciudad, 2 octubre, 2026 El Gobierno porteño autorizó la remoción de un tramo de la ciclovía de la calle Lamadrid, entre Palos y Garibaldi, en La Boca. La medida fue impulsada a partir de un pedido de la Junta Comunal 4, que planteó problemas de circulación y convivencia entre las bicicletas y el tránsito pesado. La eliminación se concretará una vez terminada la obra de readecuación. La red de ciclovías de La Boca tendrá una modificación que reducirá la infraestructura destinada a bicicletas en uno de los corredores del barrio. El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires autorizó la remoción de un tramo de la ciclovía ubicada sobre la calle General Gregorio Aráoz de Lamadrid, entre Palos y Garibaldi, a partir de un planteo realizado por la Junta Comunal 4. La decisión quedó formalizada mediante la Resolución 209/SECT/26, publicada en el Boletín Oficial porteño, y contempla una intervención sobre la Red de Ciclovías Protegidas. La normativa establece que la eliminación del tramo no será inmediata: la medida comenzará a aplicarse una vez que se ejecute la obra prevista para readecuar ese sector de la calle. De esta manera, la ciclovía continuará funcionando sobre Lamadrid entre Martín Rodríguez y Palos, mientras que también permanecerá el tramo ubicado desde Garibaldi hasta Irala. El segmento comprendido entre Palos y Garibaldi será el que deje de contar con la infraestructura específica para bicicletas. El argumento central para avanzar con la modificación está relacionado con las condiciones actuales de circulación. Según consta en la resolución, la Junta Comunal 4 solicitó analizar el funcionamiento de la ciclovía debido a la convivencia entre el espacio destinado a las bicicletas y el tránsito de vehículos pesados. De acuerdo con el planteo incorporado al expediente, esa convivencia habría generado situaciones de congestión y dificultades para mantener la fluidez del tránsito. La evaluación oficial consideró las características particulares del corredor y la necesidad de revisar el esquema vigente en función de la circulación que se registra actualmente. Una intervención limitada a un tramo La decisión no implica la desaparición de la ciclovía de Lamadrid en todo su recorrido. El proyecto establece una intervención puntual sobre una cuadra o sector determinado del corredor, manteniendo los segmentos ubicados hacia Martín Rodríguez, Palos, Garibaldi e Irala. El Gobierno porteño explicó que la modificación forma parte de una revisión de la Red de Ciclovías Protegidas a partir de la experiencia acumulada desde su implementación. En ese marco, las autoridades sostienen que resulta necesario realizar modificaciones, adecuaciones y reacondicionamientos cuando las condiciones de circulación muestran que una infraestructura requiere ser revisada. La resolución fue analizada por diferentes áreas técnicas de la Secretaría de Transporte, entre ellas las vinculadas con Planificación Estratégica de la Movilidad, Diseño y Ordenamiento Vial y Seguridad Vial. También se prevé la comunicación de la medida a organismos relacionados con el tránsito, las obras públicas y el mantenimiento urbano, además de la propia Junta Comunal 4. El punto central es que, por ahora, la resolución no significa que los separadores, demarcaciones o elementos que conforman la ciclovía sean retirados de manera inmediata. La norma establece que la remoción tendrá vigencia una vez que finalice la obra de readecuación prevista para ese sector. El tránsito pesado, en el centro de la discusión La situación de Lamadrid está vinculada con las características urbanas y comerciales de La Boca. El barrio posee calles que soportan diariamente una circulación heterogénea, con automóviles particulares, colectivos, camiones, vehículos utilitarios, bicicletas y peatones. En ese contexto, la Junta Comunal 4 puso especial énfasis en la presencia de vehículos pesados, cuya circulación puede generar dificultades adicionales en calles donde el espacio disponible es limitado. El planteo que derivó en la resolución oficial apunta precisamente a revisar cómo se distribuye el espacio de la calzada entre los distintos usuarios. El objetivo declarado por Transporte es mejorar las condiciones generales de circulación y adecuar la infraestructura a las características actuales del tránsito. La discusión, sin embargo, vuelve a instalar una cuestión que atraviesa desde hace años la movilidad porteña: cómo compatibilizar la circulación de bicicletas con el transporte automotor y, especialmente, con el tránsito pesado en barrios de calles estrechas y fuerte actividad urbana. La infraestructura ciclista fue incorporada progresivamente a numerosas calles de la Ciudad como parte de las políticas destinadas a promover formas alternativas de movilidad. Pero su funcionamiento también generó debates en distintos barrios, particularmente allí donde las características del tránsito cambiaron o donde se producen conflictos entre distintos tipos de vehículos. En La Boca, la modificación de Lamadrid se suma a las discusiones existentes sobre la circulación, el estacionamiento, el transporte público y el uso del espacio público. Para los usuarios de bicicletas, la eliminación del tramo representa una interrupción en la continuidad del recorrido protegido, mientras que para las autoridades la intervención busca resolver problemas concretos detectados en el funcionamiento de ese sector. Qué pasará después de la obra La resolución deja establecido que la modificación se implementará después de completar los trabajos previstos. Será entonces cuando el tramo comprendido entre Palos y Garibaldi deje de formar parte de la infraestructura ciclista protegida. Los segmentos restantes de Lamadrid continuarán operativos, por lo que el corredor no perderá completamente su infraestructura para bicicletas. La intervención también deberá ser comunicada a las áreas encargadas de ordenar y mantener el tránsito, ejecutar obras y conservar la vía pública. De esta manera, el cambio será incorporado al esquema general de circulación de la zona. Por el momento, el Gobierno porteño fundamenta la medida en criterios vinculados con la seguridad vial, el ordenamiento del tránsito y la necesidad de adaptar la infraestructura existente a las condiciones actuales de circulación. La modificación de Lamadrid abre nuevamente el debate sobre el diseño de la movilidad en La Boca. Mientras las autoridades plantean una solución puntual frente a los problemas detectados, la eliminación de un tramo de ciclovía supone también revisar cómo se garantizará la continuidad y seguridad de los desplazamientos en bicicleta por el barrio. En una zona donde conviven actividad comercial, tránsito pesado, transporte público, circulación peatonal y movilidad en bicicleta, la discusión sobre cada metro de la calle vuelve a mostrar que el espacio público es limitado y que cualquier cambio en su distribución tiene consecuencias directas sobre quienes lo utilizan diariamente. Notícias