Juan Martin de Zabaleta a Shanghái Conexion Ciudad, 10 septiembre, 202610 septiembre, 2026 Juan Martín Palma tiene 18 años, vive en el barrio Zabaleta, en Barracas, y estudia en una escuela técnica porteña. Después de destacarse en una competencia nacional, fue elegido para representar a la Argentina en el Mundial de Oficios que se realizará en Shanghái. Allí deberá demostrar sus conocimientos como maestro mayor de obras frente a jóvenes de distintos países. Desde las calles del barrio Zabaleta, en Barracas, hasta una de las ciudades más modernas y vertiginosas de China. Ese es el recorrido que está a punto de emprender Juan Martín Palma, un joven de apenas 18 años que tendrá la posibilidad de representar a la Argentina en el Mundial de Oficios de Shanghái. La historia, que combina educación técnica, esfuerzo personal y una oportunidad poco habitual para un estudiante porteño, comenzó en el sur de la Ciudad de Buenos Aires y ahora tendrá una escala a miles de kilómetros de distancia. Palma es alumno de la Escuela Técnica Nº 14 de Barracas, una institución que ocupa un lugar importante en su formación y que le permitió desarrollar los conocimientos con los que llegó hasta esta instancia. Su especialidad es la de maestro mayor de obras, una orientación que exige precisión, capacidad para interpretar planos y conocimientos técnicos que luego deben trasladarse al trabajo concreto. El desafío que tuvo que superar en la competencia argentina no fue sencillo. El joven debió trabajar a partir de un plano con indicaciones específicas y construir una pieza que debía responder a determinadas características, poniendo a prueba no sólo lo aprendido durante sus años de formación, sino también su capacidad para resolver problemas bajo presión y respetar medidas y condiciones establecidas. Ese desempeño le abrió las puertas de una competencia mucho mayor. Ahora, el escenario será Shanghái, uno de los principales centros económicos y tecnológicos del mundo, y el desafío consistirá en enfrentarse con otros jóvenes que llegarán desde distintos países para demostrar sus conocimientos en diferentes oficios. La historia de Juan Martín tomó mayor repercusión después de una entrevista realizada por Gustavo Barco para Telenoche, donde el joven pudo contar cómo atraviesa este momento tan particular. La distancia entre su vida cotidiana y el destino que lo espera es uno de los aspectos que más llaman la atención de una experiencia que difícilmente hubiera imaginado hace algunos años. Del barrio Zabaleta al corazón económico de China hay miles de kilómetros, pero también un recorrido marcado por la educación y la formación profesional. En el caso de Palma, ese camino comenzó en una escuela técnica de Barracas, continuó con la preparación para una competencia nacional y desembocó en la clasificación para una instancia internacional. La participación en el Mundial de Oficios representa además una oportunidad para mostrar el valor de la educación técnica. En momentos en que las escuelas de este tipo buscan fortalecer la formación práctica y su vinculación con el mundo laboral, el caso de un estudiante que alcanza una competencia internacional permite poner en primer plano las capacidades que se desarrollan dentro de las aulas y los talleres. Para Palma, la experiencia tendrá también un componente personal. Viajar a China a los 18 años para participar de una competencia internacional supone salir por primera vez de un ámbito conocido y encontrarse con otras formas de estudiar, trabajar y resolver problemas. La competencia será exigente, pero también constituirá una experiencia de aprendizaje que irá mucho más allá del resultado final. El joven deberá trasladar a Shanghái todo aquello que aprendió durante su formación y ponerlo a prueba frente a competidores que atravesaron procesos similares en sus respectivos países. En una disciplina en la que la exactitud resulta fundamental, cada medida, cada decisión y cada etapa de la construcción pueden marcar una diferencia. Pero detrás del competidor hay también una historia de barrio. Juan Martín vive en Zabaleta, una zona de Barracas del sur porteño, y su llegada a una competencia mundial muestra otra cara de esos territorios que muchas veces aparecen en las noticias asociadas exclusivamente a las dificultades sociales. Esta vez, el protagonista es un joven que logró destacarse por sus conocimientos y que llevará el nombre de su escuela, de su barrio y del país a un escenario internacional. La Escuela Técnica Nº 14 tendrá así un representante en una competencia que reunirá a jóvenes de diferentes lugares del mundo. Para la comunidad educativa, la participación de Palma representa el resultado de un proceso de formación que combina contenidos teóricos, práctica y trabajo en taller. El Mundial de Oficios también permitirá poner en contacto distintas experiencias educativas. Más allá de las diferencias entre países, los participantes compartirán un mismo lenguaje basado en la precisión, el conocimiento técnico y la capacidad para convertir un proyecto en una realización concreta. En el caso del joven de Barracas, el viaje tendrá una carga simbólica especial. El plano que tuvo que interpretar en la competencia argentina fue el primer paso hacia un desafío que ahora lo llevará hasta Shanghái, una ciudad que representa uno de los grandes polos urbanos, comerciales y tecnológicos del planeta. Su historia comenzó en un barrio porteño y en una escuela técnica. El próximo capítulo se escribirá en China, frente a jóvenes de diferentes nacionalidades y con la responsabilidad de representar a la Argentina en una competencia internacional. A los 18 años, Juan Martín Palma tiene por delante un desafío que combina oficio, estudio y experiencia. Desde Zabaleta hasta Shanghái, su recorrido es también el de un estudiante que encontró en la educación técnica una herramienta para abrirse camino y llegar mucho más lejos de lo que alguna vez imaginó. Notícias