Rescatan a cuatro perros desnutridos en Nueva Pompeya Conexion Ciudad, 28 septiembre, 202628 septiembre, 2026 El operativo se realizó luego de las denuncias de vecinos, que alertaron sobre las condiciones en las que se encontraban los animales. Tres de los cuatro Cane Corso presentaban un estado de desnutrición extrema y lesiones en la piel. Fueron trasladados a una organización protectora y el responsable de la vivienda quedó imputado por maltrato animal. Un nuevo caso de maltrato animal conmocionó a los vecinos de Nueva Pompeya, donde cuatro perros de la raza Cane Corso fueron rescatados durante un allanamiento realizado en una vivienda en la que, según la investigación, permanecían en condiciones de abandono, con falta de higiene, sin acceso adecuado a agua y alimentos y con un marcado deterioro de su estado de salud. El procedimiento fue llevado adelante por la Unidad Fiscal Especializada en Materia Ambiental (UFEMA) del Ministerio Público Fiscal de la Ciudad, a cargo del fiscal Blas Matías Michienzi, luego de una investigación que se inició a partir de las denuncias realizadas por habitantes de la zona. Los vecinos habían advertido que en el domicilio había cuatro perros con signos evidentes de desnutrición y en condiciones deficientes de alojamiento. Como parte de las denuncias, aportaron fotografías del interior de la propiedad y del estado en el que se encontraban los animales. Esas imágenes fueron incorporadas al expediente y se sumaron a los testimonios de otros vecinos que confirmaron la situación denunciada. Con esos elementos, la fiscalía solicitó una orden de allanamiento, que fue autorizada por el titular del Juzgado Penal, Contravencional y de Faltas N° 18, Ricardo Baldomar. Animales en grave estado de salud El procedimiento permitió confirmar parte de las situaciones denunciadas. En el interior de la vivienda fueron encontrados cuatro ejemplares de la raza Cane Corso con un peso muy por debajo de los parámetros esperables para animales de sus características. De acuerdo con la información difundida por la UFEMA, tres de los cuatro perros presentaban un estado caquéctico, término utilizado para describir una condición de extrema debilidad y pérdida de masa corporal asociada a un deterioro severo del organismo. Además, los animales presentaban lesiones en la piel, que fueron vinculadas durante el procedimiento con las deficientes condiciones de higiene y con una alimentación inadecuada. La situación sanitaria también generó preocupación. Los perros no contaban con las vacunas correspondientes ni con controles veterinarios vigentes, por lo que, una vez rescatados, se dispuso que fueran trasladados para recibir atención y seguimiento. El estado en el que fueron encontrados los animales permitió avanzar con la investigación por una posible violación de las normas que protegen a los animales frente a situaciones de crueldad y abandono. El rescate y el traslado Ante las condiciones verificadas durante el allanamiento, la UFEMA dispuso el rescate inmediato de los cuatro perros. Los animales fueron trasladados a una organización no gubernamental dedicada a la protección animal, donde quedaron bajo cuidado especializado. El objetivo inicial es que puedan recibir asistencia veterinaria, alimentación adecuada y un espacio en condiciones apropiadas para su recuperación. Además, se dispuso el chipeado de los animales, una medida que permite identificarlos y realizar un seguimiento de su evolución, especialmente importante en el marco de una investigación judicial. El rescate fue coordinado por el Cuerpo de Investigaciones Judiciales (CIJ) del Ministerio Público Fiscal porteño y contó con la participación de distintas áreas vinculadas con la protección y la investigación de delitos ambientales. En el operativo intervinieron efectivos de la División Delitos Ambientales y de la División Perros de la Policía de la Ciudad, junto con personal de la Dirección de Gestión Animal del Gobierno porteño. La participación conjunta de estos organismos permitió concretar el retiro de los animales del domicilio y garantizar su traslado a un lugar donde pudieran comenzar a recibir atención. La denuncia de los vecinos fue clave La investigación comenzó a partir de una situación que suele resultar determinante en este tipo de casos: la alerta de personas que viven cerca del lugar donde se encuentran los animales. Las denuncias permitieron aportar información sobre las condiciones de los perros y, además, fotografías que posteriormente fueron incorporadas como elementos de prueba. A esos registros se sumaron declaraciones de otros vecinos, que permitieron a los investigadores reunir mayores elementos antes de solicitar la intervención judicial. La secuencia muestra la importancia de la participación de la comunidad ante situaciones de presunto maltrato. En este caso, las advertencias iniciales permitieron que la Justicia pudiera avanzar con una investigación y posteriormente verificar las condiciones en las que se encontraban los animales. Una investigación por maltrato animal Luego del procedimiento, el fiscal Blas Matías Michienzi imputó al responsable de la vivienda por infracción a la Ley 14.346, norma que establece sanciones para quienes cometan actos de maltrato o crueldad contra los animales. La investigación continuará ahora para determinar las responsabilidades correspondientes y establecer las circunstancias en las que los cuatro perros llegaron al estado en que fueron encontrados. Mientras tanto, los Cane Corso permanecen bajo cuidado de una organización dedicada a la protección animal, donde deberán atravesar un proceso de recuperación luego del deterioro físico constatado durante el allanamiento. El caso volvió a poner en primer plano una problemática que suele permanecer oculta detrás de las paredes de viviendas particulares: el abandono y el maltrato de animales domésticos que, en muchos casos, son detectados gracias a los vecinos. Notícias