Línea F: otra demora y dudas sobre el inicio de las obras Conexion Ciudad, 28 agosto, 202628 agosto, 2026 La apertura de ofertas para construir la nueva línea del Subte, que unirá Barracas con Palermo, fue postergada nuevamente y quedó fijada para el 10 de septiembre. El proyecto contempla 10,9 kilómetros y 12 estaciones, pero todavía enfrenta definiciones sobre financiamiento, impacto ambiental y expropiaciones. La construcción de la Línea F del Subte porteño, proyectada para unir Barracas con Palermo, volvió a quedar rodeada de interrogantes luego de una nueva postergación en el proceso licitatorio. La apertura de ofertas, que inicialmente había sido prevista para abril de 2026, fue trasladada primero a julio y posteriormente fijada para el 10 de septiembre a las 13. La sucesión de modificaciones vuelve a poner bajo la lupa el cronograma de una obra considerada estratégica para la expansión de la red de transporte subterráneo de la Ciudad. La administración de Jorge Macri había presentado a la Línea F como una de las principales apuestas de su gestión en materia de infraestructura, con la intención de avanzar en una conexión transversal capaz de vincular distintos barrios y facilitar el acceso al centro porteño. Según la explicación oficial, las postergaciones obedecieron a pedidos formulados por empresas interesadas en participar de la licitación. Los potenciales oferentes solicitaron más tiempo para analizar la documentación técnica y preparar sus propuestas. El procedimiento busca contratar de manera integral la ingeniería, construcción y equipamiento de la futura línea. El proyecto contempla una traza de aproximadamente 10,9 kilómetros entre Barracas y Palermo, con 12 estaciones. El recorrido atravesará las comunas 1, 2, 3, 4 y 14 y tendrá conexiones con distintas líneas del Subte y con los ferrocarriles Roca y San Martín. La extensión prevista le otorga a la obra una importancia particular dentro del sistema de transporte porteño. El trazado comenzará en Barracas, continuará hacia el área de Constitución y atravesará sectores centrales de la Ciudad hasta alcanzar Palermo, con estaciones previstas en puntos de alta circulación de pasajeros. Entre las paradas proyectadas figuran Brandsen, Constitución, Cochabamba, Chile, Congreso, Corrientes, Pizzurno, Junín, Pueyrredón, Parque Las Heras, Ecoparque y Pacífico. De concretarse, la nueva línea permitiría mejorar las conexiones entre barrios que actualmente dependen de combinaciones de colectivos y otras líneas ferroviarias y de Subte. Uno de los principales interrogantes está relacionado con los tiempos. La primera fecha establecida para la apertura de ofertas era el 22 de abril de 2026. Luego, el calendario fue modificado y pasó al 14 de julio. Finalmente, el Gobierno porteño estableció como nueva fecha el 10 de septiembre, una modificación que volvió a retrasar el momento en que se conocerán las propuestas de las empresas interesadas. La situación genera dudas respecto del compromiso oficial de iniciar los trabajos durante 2026. Si bien la administración porteña continúa impulsando el proyecto, las sucesivas reprogramaciones hacen cada vez más complejo sostener aquel cronograma. En ámbitos especializados, en tanto, se ha señalado que el comienzo efectivo de las obras podría trasladarse a 2027. Una inversión millonaria La discusión sobre la licitación se desarrolla al mismo tiempo que la Ciudad avanza con el esquema de financiamiento. El Poder Ejecutivo porteño envió a la Legislatura un proyecto para autorizar un endeudamiento de hasta 1.350 millones de dólares, destinado a financiar la ingeniería, la construcción y el equipamiento de la Línea F. La iniciativa contempla distintas alternativas para obtener los recursos, entre ellas el financiamiento de organismos multilaterales, entidades financieras o la emisión de títulos de deuda. El monto involucrado convierte al proyecto en una de las mayores inversiones previstas para la infraestructura de transporte porteña. Sin embargo, disponer de un mecanismo de financiamiento no resuelve por sí solo los restantes pasos administrativos. La licitación constituye una instancia central para determinar quién estará a cargo de ejecutar una obra de semejante magnitud y bajo qué condiciones económicas y técnicas. A este escenario se suma la cuestión ambiental. El 18 de agosto a las 12.30 está prevista una audiencia pública para analizar el impacto ambiental del proyecto. La instancia estará a cargo de la Agencia de Protección Ambiental de la Ciudad y se desarrollará de manera virtual. La audiencia permitirá la participación de vecinos y vecinas y forma parte de los procedimientos necesarios antes de avanzar con el proyecto. Las personas que se hayan inscripto para realizar exposiciones podrán intervenir mediante Zoom, mientras que quienes no dispongan de los medios tecnológicos necesarios tendrán la posibilidad de participar desde la Sede Comunal 1, ubicada en Humberto 1º 250, donde se dispondrá de una terminal telemática. Más trámites pendientes El proyecto de la Línea F tampoco se limita a la construcción de túneles y estaciones. El Ejecutivo porteño impulsa además expropiaciones de inmuebles y subsuelos que serían necesarios para accesos, instalaciones y distintos componentes de las futuras estaciones. Paralelamente, se promovieron modificaciones a la Ley 670 vinculadas con el papel de Subterráneos de Buenos Aires en los procesos de contratación de las futuras líneas F, G, H e I. Estos cambios forman parte del entramado institucional que deberá resolverse para que el plan de expansión de la red pueda avanzar. En este contexto, la Línea F transita una etapa decisiva, aunque todavía quedan varios obstáculos por superar. El tramo entre Barracas y Palermo representa uno de los proyectos de mayor alcance para ampliar la red del Subte porteño, tanto por su extensión como por las conexiones que permitiría establecer con otros medios de transporte. La nueva fecha del 10 de septiembre será, por lo tanto, un momento clave. Ese día deberán conocerse las ofertas para una obra que durante años estuvo presente en los planes de expansión del transporte de la Ciudad y que ahora vuelve a enfrentar un calendario cambiante. Mientras se aguarda la definición de la licitación, avanzan los trámites relacionados con el financiamiento, la evaluación ambiental y las expropiaciones. El desafío para la administración porteña será transformar esos anuncios y procedimientos en una obra concreta y establecer un cronograma que permita determinar cuándo comenzará finalmente la construcción de una línea que promete atravesar la Ciudad desde Barracas hasta Palermo. Notícias