Boca vuelve a la Bombonera Conexion Ciudad, 28 agosto, 2026 Después de 35 días de ausencia, el equipo dirigido por Rodolfo Arruabarrena regresará este viernes a su estadio para recibir a Lanús. La Bombonera permaneció cerrada para los partidos oficiales del Xeneize durante más de un mes, mientras se realizaron trabajos destinados a recuperar el estado del campo de juego. Después de poco más de un mes, Boca volverá a jugar como local en la Bombonera. El regreso se producirá este viernes, cuando el equipo conducido por Rodolfo Arruabarrena reciba a Lanús, en un encuentro que marcará el final de una situación poco habitual para el club: la mudanza provisoria de su localía a otro estadio debido a las condiciones del césped. La última presentación del Xeneize en su casa había sido el 23 de julio, cuando venció 1-0 a O’Higgins por el partido de ida de los 16avos de final de la Copa Sudamericana. Aquella noche, además del resultado, una imagen llamó especialmente la atención de los hinchas y generó comentarios: uno de los sectores del campo, ubicado a la altura de los palcos, mostraba un estado claramente diferente al del resto del terreno. El inconveniente no apareció de un día para otro. Los problemas se habían originado durante el receso, cuando Boca aprovechó la interrupción de la competencia para realizar una resiembra en una parte del campo de juego, con la intención de mejorar las condiciones generales del césped. El objetivo era llegar al regreso de la actividad oficial con un terreno en mejores condiciones. Sin embargo, los plazos terminaron siendo más ajustados de lo previsto. El césped necesitaba tiempo para asentarse y recuperarse, pero el calendario deportivo obligaba a volver a utilizar el estadio. A eso se sumó un factor que terminó complicando todavía más la situación: las fuertes lluvias registradas posteriormente en Buenos Aires afectaron la evolución del terreno y dificultaron los trabajos de recuperación. La dirigencia optó entonces por una medida que no es habitual en Boca: resignar temporalmente la Bombonera como escenario de sus partidos y trasladar la localía. La decisión tuvo como principal objetivo evitar un deterioro mayor y permitir que los trabajos sobre el campo pudieran desarrollarse sin la presión que implica recibir un partido oficial cada pocos días. De esta manera, el estadio Tomás Adolfo Ducó, propiedad de Huracán, se convirtió durante algunas semanas en la casa provisoria del conjunto dirigido por Arruabarrena. Boca disputó allí tres partidos oficiales, frente a Estudiantes, Vélez y Recoleta, mientras el césped de la Bombonera permanecía fuera de competencia. La mudanza significó un cambio importante para el equipo y para sus hinchas. La Bombonera representa mucho más que un escenario deportivo para Boca: es uno de los símbolos más reconocibles de la institución y un estadio cuya relación con el público constituye una parte central de la experiencia de cada partido. Jugar en otro escenario permitió preservar el terreno, pero también implicó dejar temporalmente de lado una localía histórica. Durante esos 35 días, los trabajos continuaron con el objetivo de conseguir que el campo alcanzara condiciones adecuadas para volver a recibir a los futbolistas. La prioridad fue darle al césped el tiempo necesario para completar su recuperación, sin someterlo a la exigencia de entrenamientos y partidos oficiales. La situación también puso de manifiesto una dificultad habitual en la preparación de los campos deportivos: una superficie puede requerir determinados tiempos de recuperación que no siempre coinciden con el calendario de competencia. En este caso, la necesidad de contar con un terreno en mejores condiciones llevó a Boca a tomar una decisión concreta: detener por algunas semanas la actividad en su estadio para intentar solucionar el problema de fondo. Con el paso de los días, el estado del campo comenzó a mostrar una evolución favorable. Las condiciones del césped son ahora considerablemente mejores y el estadio recibió finalmente la autorización para volver a ser utilizado por el equipo. El partido ante Lanús tendrá, por lo tanto, un significado que irá más allá de los tres puntos. Será el reencuentro entre Boca y la Bombonera después de una espera de 35 días. Para los jugadores significará recuperar el escenario habitual de sus partidos como local y, para los hinchas, volver a ocupar las tribunas de un estadio que durante más de un mes permaneció al margen de la competencia. Notícias